DISCIPULARTE 2017 : GENUINOS

Génesis 2:7

Formó, pues, Jehová Dios al hombre del polvo de la tierra, y alentó en su nariz soplo de vida; y fué el hombre en alma viviente.
Cada hombre, cada mujer es un diseño único hecho a mano, una pieza irrepetible, un diseño que conforma parte de un gran y misterioso propósito que es “conformar al cuerpo de Cristo”. Efesios 1:22-23 dice, y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de aquel que todo lo llena en todo.
Cuando recibimos el soplo de Dios sobre nosotros, renacemos a nuestro propósito y a nuestra encomienda, cada soplo de Dios da vida a nuestra diseño original. En ese momento nos llenamos de vida y nuestros ojos son abiertos al entendimiento y al posicionamiento como hijos de Dios.
A lo largo del camino, muchas veces vamos transando la revelación de Cristo que tuvimos al momento de ser despertados a la vida del Espíritu, porque la religión te impuso enseñanzas, reglas humanas que se fueron mezclando, haciéndonos olvidar la voz genuina que vieron nuestros ojos al momento de ser abiertos. Las enseñanzas de la religión nos formó para ser muchas personas iguales, dejando de lado la riqueza que existe en ser diferentes, y menospreciando al que no es “igual a mi”, olvidándonos que somos todos parte de un mismo cuerpo pero en diferentes funciones.
Nuestro caminar en Cristo es de revelación, de fe, de obediencia progresiva, la cual nos va llenando de autoridad conquistada y hace que desde nosotros fluya la Gracia que nos ha sido dada por el Padre. Esa Gracia es la que se convierte en la autoridad que tenemos para ejercer en los territorios que nos fueron asignados por la encomienda que el Padre soñó para nosotros.
Es tiempo de volver a lo que Dios dijo de cada uno, es tiempo de reconocer las gracias, no buscando la uniformidad, sino que la unidad que viene por estar “En Cristo”, cada uno aportando la Gracia que se nos ha sido dada por el Padre.
Genuinos, (Del lat. genuinus, auténtico, natural.), adj. Que no tiene rasgos ajenos a su naturaleza.
El Padre nos habló que era el tiempo de ser GENUINOS, de ser lo que Él soñó para nosotros: libres de estructuras rígidas, obedientes a su voz, sin hablar lo que no hemos visto, no ser testigos falsos, aprender a reconocer la Gracia de Cristo en mi hermano, que cada uno es un aporte a la construcción de su cuerpo y que Él es la cabeza, porque fuimos hechos diferentes cada uno para enriquecer la debilidad del otro.
Noviembre 2017, Santiago de Chile. Genuinos.

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